jueves, 26 de diciembre de 2013

DIÓGENES Y LOS EXCESOS

Hasta él se ponía morado.

2 comentarios:

  1. ¿Pero pudo entrar en él?

    Besicos siempre, amigo

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    Respuestas
    1. Ya sabes cómo son estos cínicos, Carmen.

      Besotes de antiácidos

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