miércoles, 5 de marzo de 2014

LA PUNTERÍA

Al comprobar que se había enamorado de la mujer equivocada,
 Robin Hood se enfadó mucho con Cupido.

2 comentarios:

  1. Cupido debería cambiar de oficio... o poner en la letra pequeña que el efecto de los dardos a veces es pasajero. Tal vez Robin Hood debería ocupar su lugar.

    Saludos sin dardos envenenados.

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    Respuestas
    1. ¿Y si hablásemos con Guillermo Tell?

      Saludotes en el blanco

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